Partiendo desde la ciudad de Salta, el recorrido atraviesa el Valle de Lerma, pasando por El Carril y Chicoana, para luego adentrarse en la Quebrada de los Laureles y la Quebrada de Escoipe, rodeadas de una exuberante vegetación.
El ascenso por la Cuesta del Obispo ofrece un espectáculo natural único: curvas que se abren paso entre montañas, vistas panorámicas del Valle Encantado y pequeñas fincas con cultivos de maíz y frutales. El punto más alto del trayecto, La Piedra del Molino (3.384 msnm), marca el ingreso al Parque Nacional Los Cardones, que atravesamos por la mítica Recta de Tin-Tin, antiguo camino del Inca.
Al llegar a Cachi, se disfruta la imponente vista del Nevado de Cachi y del pintoresco pueblo de Payogasta. Noche en Cachi.
Al día siguiente, el recorrido continúa por la emblemática Ruta 40, bordeando el río Calchaquí y atravesando pueblos llenos de historia y encanto: Seclantás, Molinos y Angastaco. El viaje sigue entre formaciones rojizas y caprichosas en la Quebrada de las Flechas, para llegar finalmente a Cafayate, donde se pernocta.
El último día, se visitan bodegas artesanales e industriales, con degustación de vinos de altura reconocidos internacionalmente.
Después del almuerzo, se emprende el regreso a Salta, atravesando la impresionante Quebrada de las Conchas y el fértil Valle de Lerma, cerrando una experiencia que combina naturaleza, historia y placer.